martes, 9 de abril de 2019

Edición Número 70, Girardot, Abril 9 de 2019:-GAITAN - APOSTOL DEL PUEBLO




                                                            Edición Número 70 Girardot, Abril 9  de 2019



GAITAN

Apóstol del Pueblo*
(1898 [23 de enero] - [9 de abril] 1948)



POR CARLOS A. VARGAS CUÉLLAR
(9 de abril de 1951)


Jorge Eliécer Gaitán. El Diario (Girardot, Cundinamarca)


Entonces el silencio era rey y había gran alegría en las clases altas. El industrial contabilizaba pingues ganancias, los bancos practicaban la usura como en los tiempos medievales; los importadores veían crecer sus capitales; los especuladores jugaban hábilmente con la ley de la oferta y la demanda, y en todas ellas había gran contento.


Y el poder estaba en manos de unos pocos que lo habían recibido a título de herencia y habrían de transmitirlo a sus hijos.

Y la opinión pública estaba controlada por la gran prensa, y esta a su vez, por un reducido número de elegidos.

Y estos elegidos encausaban la opinión pública y  la opinión pública estaba con ellos. Hablaban la verdad y la verdad era con ellos.

De esta manera, el pueblo obedecía a sus amos, respetaba sus leyes y trabajaba fatigosamente para enriquecerlos.

Pero los amos eran ciegos, avaros e insensibles. No veían hacia abajo ni sentían  la miseria de los de abajo.

Y la injusticia estaba en las tablas de la Ley, porque los intereses de los amos eran la Ley.

Y la autoridad hablaba por sus bocas, el lenguaje de los patrones.

Y la paz estaba hecha a costa del sacrificio del pueblo.

Arriba, en las casas de los amos, había abundancia. Y había luz, calor y regocijo. Abajo ni heredad, ni abundancia, ni alegría. Y la oscuridad, el frío, y la miseria eran con ellos.

La tierra les era negada. Habían nacido en ella y la habían trabajado con rudeza, y su sudor la había fertilizado, pero otros eran los dueños.

Y los frutos que recogían desde el alba hasta el anochecer pasaban pronto a otras manos,  no duras y callosas, pero sí más hábiles. Y la especulación lo era todo en todas partes.

Y los obreros recibían su paga con moneda gastada y en todos ellos había gran descontento.


1948. REVISTA ALBUM/IBAGUÉ/JULIO 1948/CONCENTRACION
 POR LA PAZ PLAZA DE BOLIVAR- BOGOTA 1948 / DIRECTOR: 
JOSÉ JOAQUIN NIÑO ESPINOSA

Y fue entonces cuando uno de ellos habló y su voz se hizo oír y sentir. Y los demás lo miraron y lo siguieron porque decía la verdad, y la verdad era clara.

Su rostro tenía el gesto rampante de los profetas antiguos; en sus ojos, la indignación ardía en carbones y había majestad en él.

Era moreno como el pan de trigo y su voz tenía el acento de los precursores. Usaba el lenguaje de los suyos y por esto, los suyos lo entendieron y lo hicieron su caudillo.

Y el caudillo rasgó el silencio plácido que oprimía al pueblo y solazaba a los amos.

Y su palabra sonaba como el metal templado,  golpeó con insistencia sobre los cimientos de las oligarquías.

Y las oligarquías al enterarse del peligro que corrían, se aliaron para atacarlo. Y la gran prensa difamólo con severos epítetos. Y en todos ellos había gran desconcierto.

Pero el elegido de su pueblo era superior a los amos. Su voluntad era firme como el roble y su voz fuerte y violenta tenía el don de atraer a las multitudes.

Y las multitudes lo escucharon ansiosas y lo seguían frenéticas, cautivadas por el tono sincero de su palabra y por el sentido de sus profecías.

Y el jefe salió por los caminos y subió a las ciudades y atravesó los campos. Y por todas partes, su evangelio de justicia y de verdad fue oído. Y fueron muchos los que dijeron: Este es el hombre que habla por nosotros y conoce nuestras necesidades. Y lo siguieron.

Y las mujeres y los niños lo recibían con gran alborozo, porque era el hijo del pueblo que defendía la causa del pueblo.

Y su popularidad se hizo grande y su prestigio creció tan fuerte, que sus enemigos se doblaron como espigas y vinieron a él. Y él los recibió con la bondad trémula de los catequistas.

Su evangelio era el evangelio de los humildes que reclamaban un orden mejor y una justicia más real en la vieja heredad.

Y en sus palabras germinaba la simiente de una vida nueva, dentro de un nuevo equilibrio de las fuerzas sociales.

Y el día parecía llegar en que sus palabras se cumplieran y su credo se hiciera carne y hueso de una verdadera revolución. Y en todas partes era el regocijo.

Pero las fuerzas del mal conspiraban en la oscuridad de la caverna y los sacerdotes de los viejos ídolos, del juego y la sangre, renovaron su juramento para conjurar los signos adversos.

Y un viento de muerte sacudió las veredas! Y los crímenes políticos brotaron como flores malditas.


Fuente: El 9 de abril en fotos


Y el fanatismo, hecho brazo y músculo homicida, disparó sus explosivos de odio y de venganza sobre el cuerpo atormentado del jefe del pueblo, como si quisiese asesinar la revolución.

Y el jefe del pueblo cayó exánime, sobre el pavimento duro, como dócil cordero emisario:

Y por todas partes fue la noticia de su muerte y hubo gran conmoción.

Y así fue muerto el caudillo. Pero su verdad,  la verdad de su garganta y de su doctrina sobreviven  al lance trágico. Su evangelio revienta en frutos de alborada y la victoria final tendrá su perfil.

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*‘EL DIARIO’ / ABRIL 9 DE 1951 / GIRARDOT
NOTA: JORGE ELIÉCER GAITÁN fue asesinado el 9 de abril de 1948. Para el pueblo liberal y conservador de esa época, su propuesta política se consideraba la adecuada para enderezar a Colombia por la senda de la democracia real, el progreso, el desarrollo, el respeto a la vida y la paz.
Esta es la primera nota de cada 9 de abril, mientras EL DIARIO salió a la calle, todos los 9 de abril desde el primer año de su fundación (1951), hasta el último año de circulación física (1976). La memoria del caudillo asesinado recibió el reconocimiento del periódico, del partido liberal y de su fundador. Este, José Joaquín Niño Espinosa, fue un reconocido periodista, escritor, historiador y cronista liberal, seguidor ferviente del líder político.



Edición Número 70, Girardot, Abril 9 de 2019


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