domingo, 29 de diciembre de 2019

Edición Número 114, Girardot, Diciembre 29 de 2019:-ÁLVARO CEPEDA SAMUDIO: EL MODERNISTA


                                                            Edición Número 114 Girardot, Diciembre 29  de 2019




ALVARO CEPEDA SAMUDIO: EL MODERNISTA



POR EFRAÍN VILLANUEVA*



El 'Nene' Cepeda.
Vanguardista e iconoclasta.

EL HERALDO


En uno de los ejemplares de abril de 1984 de la revista semanal L´Express, de Francia, apareció un artículo titulado “Papá Álvaro y sus hijos”. En él, el crítico Patrick Thévenon propone a Álvaro Cepeda Samudio como el precursor olvidado del boom latinoamericano. Cepeda Samudio nació en 1926 en Barranquilla, la región del realismo mágico de García Márquez, la ciudad por la que el mundo entró a Colombia a finales del siglo XIX y principios del XX.

Algunas menciones biográficas afirman que Cepeda Samudio vino al mundo, en realidad, en Ciénaga, un pueblito de calles polvorientas a una hora de Barranquilla. En el prólogo de Todos estábamos a la espera (El Ancora Editores, 1993), el escritor Alfonso Fuenmayor afirma que, ante la confusión de su lugar de nacimiento, Cepeda respondía con alguna expresión <<nada enfática y se diría que deliberadamente equívoca>>. Fue la viuda Sara Samudio, la madre del escritor, la que le pidió a Fuenmayor «Tienes que rectificar esa mentira. Álvaro no nació en Ciénaga; es tan barranquillero como tú».

En 1954, Cepeda Samudio publicó Todos estábamos a la espera (Librería Mundo,1954), su primer libro de cuentos basado en vivencias personales durante los años que estudió periodismo en la Universidad de Columbia, en Nueva York, entre 1949 y 1951. La publicación de este libro es un reflejo de su personalidad desparpajada. Fuenmayor asegura que el libro estaba listo desde mucho antes, todos «los cuentos revisados y corregidos minuciosamente [...] los amigos de Álvaro casi nos los sabíamos de memoria de tanto leerlos y releerlos. Pero nada que el libro se publicaba». Para García Márquez, los cuentos de este libro ni siquiera deberían existir no solo porque no concibe cómo una persona con un «desorden ambulante, atropellado y vital» como el de Cepeda Samudio podría terminar sentado frente a una máquina a escribir y editar. Pero también porque, de no ser por Fuenmayor y Germán Vargas, los originales se habrían extraviado en la guantera de un carro que Cepeda Samudio había vendido un año antes. En dos ocasiones, Cepeda Samudio recibió quinientos pesos de Rafael Bornacelli, su padrastro, para la impresión del libro. En ambas, la plata se convirtió en cervezas para él y su grupo de amigos para celebrar el hecho de haber conseguido el dinero para financiar el libro. A la tercera oportunidad, los quinientos pesos finalmente se usaron para la publicación.

Este combo de amigos no es otro que el Grupo Barranquilla, la tertulia intelectual de la que hicieron parte figuras culturales como el pintor Alejandro Obregón, nacido en Barcelona, pero criado en Barranquilla desde los seis años; el compositor, bailarín, pintor y diseñador de carrozas del carnaval Orlando Rivera, mejor conocido como ‘Figurita; el empresario Julio Mario Santo Domingo, quien años después y durante décadas sería el hombre más rico de Colombia y aparecería en la posición 108 de la lista de hombres más ricos del mundo de la revista Forbes (2011); el ya mencionado periodista y escritor Alfonso Fuenmayor y su padre José Félix, escritor, poeta y periodista; Germán Vargas, periodista barranquillero quien llevó a Cepeda Samudio al Grupo Barranquilla; Ramón Vinyes, escritor de Cataluña que serviría de inspiración para el sabio catalán de Cien años de soledad.

A Todos estábamos a la espera, su compañero de generación y futuro premio Nobel García Márquez lo saludó en las páginas del periódico El Espectador de Bogotá como «...el mejor libro de cuentos que se ha publicado en Colombia». El hecho de que García Márquez haya sido uno de los grandes amigos de Cepeda Samudio puede darles a sus palabras de elogio un tono de parcialidad. O tal vez le proporciona un mayor carácter.

Cepeda Samudio se inició en la escritura como periodista. En 1985, otro crítico francés, Jacques Gilard, recordado en Colombia por sus estudios sobre el Grupo Barranquilla, recopiló la obra periodística (1947-1955) de Cepeda Samudio en En el margen de la ruta (Editorial Oveja Negra, 1985). Se nos revela aquí a un adolescente que desde finales del bachillerato ya pretendía ejercer, a través de sus ensayos y escritos, una labor y una necesidad de opinar, especialmente sobre temas y situaciones que, a su modo de ver, fuesen en contra del progreso de la sociedad. Una muestra es "Un pequeño mensaje a un gran profesor", una carta publicada en 1947 en el extinto periódico El Nacional, de Barranquilla, en el que reflexiona sobre el poder del gobierno para ejercer la censura: Cepeda Samudio había sido advertido por uno de sus maestros que sus constantes ataques contra el Ministerio de Educación podían poner en riesgo su permanencia en la escuela.

Desde sus inicios en 1944, en EL HERALDO de Barranquilla, hasta 1972, en su trabajo como columnista y editor en el Diario del Caribe, Cepeda Samudio mantendría un tono crítico y directo en una Colombia que sufría de los malos manejos de un sistema gubernamental bipartidista. También tenía una visión de mundo e incorporaba a sus columnas temas de posguerra como el de la cuestión árabe-judía, la dictadura de Franco, el Plan Marshall, la Doctrina Monroe. Con su misma postura sin pelos en la lengua se permitía además usar el sarcasmo y el humor, como en su artículo titulado “Decadencias de las suegras”. Gilard afirma que siempre será preferible leer la literatura de Cepeda Samudio, pero que su periodismo <<interesa ante todo por ser fuente de datos sobre una trayectoria de escritor, también interesa por ser obra de un periodista ejemplar>>.

En Vivir sin fórmulas, la vida intensa de Álvaro Cepeda Samudio (Planeta, 2012), Claudia Bancelin nos cuenta que Cepeda Samudio trabajó para los Santo Domingo desde 1958 hasta su muerte. Durante ese tiempo no solo dirigió el periódico Diario del Caribe. Sino que también fue el creador de dos de los eslóganes publicitarios más recordados por los colombianos: “Águila, sin igual y siempre igual” y “Costeñita, tan buena la grande como chiquita”, ambos para dos de las cervezas que todavía se siguen bebiendo en el país. El Álvaro empresario también tenía creatividad.

Pero pocos rememoran su lado de hombre de negocios. Por el contrario, casi todos lo recuerdan por su alegría, por la fuerza de su presencia donde quisiera que estuviese, por la sencillez de vivir la vida como viniera. Entonces, no podía ser de otra forma, Cepeda Samudio nunca se preocupó por convertirse en un escritor de éxito. En el Festival Gabriel García Márquez de 2015, celebrado en Medellín, el periodista Enrique Santos Calderón dijo que Cepeda Samudio «se burlaba de la solemnidad de la vida. Vivía la vida como si no hubiera un mañana».

En octubre de 1972, Obregón regresa de Nueva York a Barranquilla con el cuerpo de Cepeda Samudio, quien murió por las complicaciones de una leucemia descubierta apenas tres meses antes. A su entierro, el 15 de octubre, asiste una multitud, la mayoría amigos.

Diez años después, en 1982, Daniel Samper Pizano escribió una evocación a Cepeda Samudio para la Revista Diners. Cuando llega la hora de hablar del funeral dice: «Teníamos la esperanza de escuchar de un momento a otro una risotada y que apareciera en su jeep el maestro con un vaso de whisky en la mano gritando 'parranda de maricones, les mamé gallo, era mentira, todos a la Tiendecita, al sancocho, carajo, qué corronchos son, por Dios'. Pero no pasó nada de esto. El maestro quedó allí en el prado, cubierto por un monte de coronas de flores». {L}


&&&&&&&

SOBRE EL VOLUMEN
La entrega en un único volumen de la edición crítica de la obra literaria de Álvaro Cepeda Samudio facilita la lectura integral del trabajo de un escritor que se caracterizó, ante todo, por los experimentos formales basados en la libre adopción -de los primeros en América latina- de técnicas narrativas complejas como las angloamericanas, francesas y rusas por un lado, y tan dispares, por el otro, como la periodística, la dramatúrgica y la cinematográfica.

Entregar a la atención del público internacional la edición crítica de la obra literaria del colombiano Álvaro Cepeda Samudio tiene tres significados primarios: facilitar el acceso al destinatario último para quien ha sido escrita: el lector; rendirle justicia a un autor, a una obra y a una entera vida dedicada a la actividad más inútil e innecesaria que exista en cualquier sociedad humana: el arte; contribuir a crear las condiciones objetivas para que obra y autor se confronten con el evento más significativo a nivel mundial en el campo literario de la segunda mitad del siglo XX: la Nueva Novela Latinoamericana. Y, en fin, que obra y autor encuentren una colocación definitiva en el ámbito de la cultura hispánica.

(Fabio Rodríguez Amaya: pintor y profesor titular de la Universitá degli Studi Bergamo, Italia. Coordinador, junto a Jacques Gilard, de la obra de la Colección Archivos.)
_____________________
*Efraín Villanueva: escritor barranquillero residente en Alemania.

REVISTA LATITUD # 1737 / LA REVISTA DOMINICAL DE EL HERALDO / 09.04.2017 / BARRANQUILLA - COLOMBIA / Textos y foto

Edición Número 114, Girardot, Diciembre 29 de 2019

**



*

jueves, 26 de diciembre de 2019

Edición Número 113, Girardot, Diciembre 26 de 2019:-ANÍBAL VILLA NAVARRO, DOCTOR EN MEDICINA FUNDADOR DE 'EL ESFUERZO'


                                                            Edición Número 113 Girardot, Diciembre 26  de 2019



ANÍBAL VILLA NAVARRO FUNDADOR DE EL ESFUERZO

Por Carlos Arturo Rodríguez Bejarano




AImpr. Técnica fotomecánica - fotograbado




La fotografía del Dr. Aníbal Villa Navarro, es la que aparece publicada en su periódico El Esfuerzo, solo que aquella es una muy buena copia del original. Sobre todo porque puede ser evidencia (¿?) para dejar sentado que  era médico, doctor en medicina de la Academia Nacional de Medicina de Francia (presumiblemente). Corresponde a la colección de la Biblioteca de la Academia.

En el departamento del Tolima unos estudiosos de la historia de la medicina,  lo mencionan como curandero, talvez, porque inicia su periplo por acabar con la lepra griega en Colombia y el mundo, y además recomendaba la mordedura de la serpiente cascabel como elemento importante para el tratamiento de aquella enfermedad. 

Lo extraño es que hasta ahora  no existen  artículos en francés publicados en sus periódicos o en otros.

Aparece entonces una tarea pendiente en Francia por hacer sobre el hombre más importante de la historia del periodismo girardotense e iniciador de los primeros textos sobre la historia de nuestro puerto.

**
*

ANÍBAL VILLA NAVARRO (Magangué (Bolívar), junio 24 de 1867- Girardot (Cundinamarca), mayo de 1908) se hizo acreedor al portentoso título de primer cronista de la ciudad de Girardot como Fundador, Director, Propietario y Administrador de EL ESFUERZO, primer periódico en su historia de 167 años. El primer ejemplar circuló el 1°de septiembre de 1906 y el último el 24 de enero de 1907, para siete ediciones en total; las  seis ediciones iniciales se imprimieron en la Imprenta de Marco A. Gómez, en Girardot. La séptima, en la Imprenta Municipal de La Mesa, administrada por Jorge A. Mutis V. Circuló como quincenario durante las seis ediciones iniciales (setiembre 1°- noviembre 15 de 1906); la postrera terminó huérfana de periodicidad. Se desconocen las causas por la interrupción de su publicación.


Impr. Técnica fotomecánica - fotograbado


Hasta hoy se reconoce a EL ESFUERZO como el primer periódico que circuló en Girardot, elaborado, escrito e impreso por ciudadanos que vivían en el puerto y que se atrevió desde una gran altura profesional, intelectual, política e ideológica, iniciar la larga travesía de reflejar la historia de Girardot, o para ser más humildes, un instante de su historia, o una historia de Girardot recreada desde los ojos de un hombre culto de su tiempo. ¿Sabía por predestinación el Doctor Villa Navarro que su periódico girardotino, remontaría 113 años de vicisitudes políticas, odios, genocidios, magnicidios, guerras declaradas y no declaradas? ¿Tenía claro que estaba haciendo historia? ¿Sabría que las siete ediciones se mantendrían intactas? Tal vez sí.

Viajero incansable, lo encontramos en Barranquilla en 1897 en la Tipografía EL COMERCIO, promocionando en miles de hojas volantes su antídoto infalible contra el veneno de las alimañas que amedrantan a los seres humanos.  Viajes, qué odisea el deslizarse y remontar por el Magdalena, desde Girardot a Barranquilla y viceversa, con decenas de puertos que lo aclamaban por su generosidad y pulcritud profesional, como amigo y a veces como salvador por las dolencias que curaba. En esos años, mesianismo, botánica, curanderismo, chamanismo, veneno de crótalos, tipografías, imprentas, tinta, periódicos eran una misma cosa.  ¿Qué buscaba Villa Navarro? Su primer periódico lo denominó EUFORBINA, nombre del remedio casi mágico que resolvía envenenamiento de arañas, escorpiones y culebras, que utilizaban las gentes también para salvar animales,  y lo más importante, mezclado mediante un tratamiento curaba la lepra en los seres humanos. ¡La lepra! ¿De dónde pudo provenir su interés en curar la lepra? Al parecer de su estadía en Alemania, de su conocimiento de lo que realizaba el doctor Hansen. Y se aplicó en ello, pero debió que confrontar el país de finales del siglo XIX, lleno de camándulas e ignorancia, de odio y finalmente de guerras.

Serpenteando en sus documentos se encuentra un texto en idioma alemán, en LA SERPIENTE, periódico que había fundado en Honda, Tolima, en 1899, desde donde probablemente como Doctor, curandero y botánico, se dio a conocer, amén de sus demás cualidades.

Villa Navarro forjó un nombre como Doctor en medicina en el departamento de Tolima y Cundinamarca, en donde se reconoce su trasegar, en particular por el tratamiento y cura de la lepra griega. Un amigo de su familia sintetiza levemente parte de su origen y formación académica universitaria que la tuvo en Europa. Su inteligencia y disciplina, posibilitaron que sus padres lo enviaran a Alemania a estudiar ciencias naturales. En Europa vivió ocho años.

Trasegó el campo de la botánica, la homeopatía, o la ciencia médica, además de miembro del Partido Liberal, amigo entrañable del gran Rafael Uribe Uribe, masón, revolucionario, guerrero en las últimas confrontaciones interpartidistas del siglo XIX, soldado, intelectual, lector empedernido, negociante en muchas cosas, buen orador popular, intelectual, viajero, mago, comerciante, periodista, fundador de periódicos e inventor.   

El Doctor Pablo Isaza en artículo del periódico EL NUEVO DÍA de Ibagué, “Recetas populares en el Tolima durante el siglo XIX”, escribe sobre el tratamiento para vencer la lepra y anota que paradójicamente, Villa Navarro falleció por la mordedura de una serpiente. Los pormenores se desconocen hasta hoy.

En LA SERPIENTE, Villa Navarro describe lo que hay que hacer para iniciar el tratamiento contra la leprael individuo que esté atacado por la lepra, a excepción del que fuere de edad avanzada y esté en notable estado de debilidad y consiguiente se juzgue que no resiste el tratamiento, se hará morder cada tres meses por una serpiente (cascabel) o por una talla equis (trigonocéfalo), de una vara de longitud, en los pies o en las manos, hasta que recupere por completo la sensibilidad natural, la cual adquiere a la cuarta o quinta mordedura; permitirá que el envenenamiento sea total y se produzcan todas sus manifestaciones toxicas, hasta que se presenten las hemorragias capilares por la nariz, boca, oídos, vagina uretra, poros y demás vías naturales. Al llegar a este estado peligroso pero conveniente, se deja que el paciente arroje media onza más de sangre más o menos; luego se procederá sin demora a administrar “Euforbina”.

Es de presumir que su deceso pudo ser en el primer semestre de 1908, probablemente en mayo, de acuerdo con la nota de reconocimiento del semanario GIRARDOT (segundo periódico en la historia de la ciudad), en su primera edición de mayo 28 de 1908, que dice: MEMENTO: GIRARDOT consigna en sus columnas un testimonio de respeto y gratitud por la memoria del señor D. Aníbal Villa Navarro, fundador de “El Esfuerzo” primer periódico de esta ciudad, y deposita una corona de siemprevivas en la humilde tumba de aquel notable y extraño ser que como los magos de lejanos tiempos, consagró su vida a buscar entre feroces alimañas un remedio para los dolores humanos y vendió su existencia en ese afán.”

Esta nota nostálgica probablemente escrita fue, por Marco A. Gómez, fundador, director, propietario e impresor del semanario. Nada nos dice de sus inventos, los recientes en el plano médico, todos los conocían, salvo quizás nos da a entender, que la transmutación de la fe en buena salud es la placenta de la ciencia moderna. En la imprenta del señor Gómez se imprimió la primera edición de El Esfuerzo.

_______________________
Edición Número 113, Girardot, Diciembre 26 de 2019

**






*

jueves, 12 de diciembre de 2019

Edición Número 112, Girardot, Diciembre 12 de 2019:-ACTO DE CONSTITUCIÓN DEL CENTRO DE HISTORIA DE GIRARDOT FILIAL DE LA ACADEMIA DE HISTORIA DE CUNDINAMARCA


                                                            Edición Número 112 Girardot, Diciembre 12  de 2019




MANUEL ATANASIO GIRARDOT DÍAZ.
RETRATO COPIA DE LA QUINTA DE SAN PEDRO ALEJANDRINO.
SANTA MARTA -MAGDALENA-



En la 'ciudad roja de Colombia', se realizará el Acto de Constitución del Centro de Historia de Girardot filial de la Academia de Historia de Cundinamarca el 14 de diciembre de 2019. Girardot es el nombre de la ciudad que por cosas del destino nos correspondió vivir en ella, sea porque se nació aquí o porque su espíritu eterno cosmopolita lo permitió. Los admiradores de la época -mediados el siglo XIX- con espíritu radical liberal consideraron que la vida gloriosa de ese hombre nacido en Antioquia era digna de imitar y razón suficiente para crear una parroquia con su apellido que terminó siendo un centro de desarrollo regional en la mitad de la República. La impronta de sus pobladores conocidos y desconocidos, en sus comienzos inmigrantes y esforzados hombres de trabajo, dieron lugar a esta amable ciudad.
Es la hora de la síntesis para merecer tamaña gloria.

________________

Edición Número 112, Girardot, Diciembre 12 de 2019

**





*




miércoles, 11 de diciembre de 2019

Edición Número 111, Girardot, Diciembre 11 de 2019:-LEY QUE HONRA LA MEMORIA DEL CORONEL ATANASIO GIRARDOT (1813)




                                                            Edición Número 111 Girardot, Diciembre 11  de 2019



LEY DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA PARA HONRAR LA MEMORIA DEL CORONEL ATANASIO GIRARDOT*

(GACETA DE CARACAS Nº 7, 7 DE OCTUBRE DE 1813)






MANUEL ATANASIO GIRARDOT DÍAZ. GRABADO DE RODRÍGUEZ
PAPEL PERIÓDICO ILUSTRADO.
EDICIÓN BANCO DE LA REPÚBLICA 1968. BOGOTÁ


(Diciembre, mes de luto para recordar a Atanasio Girardot, en la amada ciudad de Girardot.)


El coronel Atanasio Girardot ha muerto en este día en el campo del honor**

Las Repúblicas de la Nueva Granada y Venezuela le deben en gran parte la gloria que cubre sus armas, y la libertad de nuestro suelo. Vencedor en Palacé de un tirano formidable llevó por la primera vez el estandarte de la Independencia bajo las órdenes del General Baraya, a la oprimida Popayán. Las circunstancias extraordinarias de esta batalla memorable, la harán interesante, no solo al mundo americano, sino a los guerreros valientes de todas las partes de la tierra.

El joven Girardot osó aguardar el ejército enemigo en número de dos mil hombres con setenta y cinco soldados en el puente del río Palacé. Tacón, el tirano de Popayán, no dudaba subyugar con aquellas fuerzas el extenso país de la Nueva Granada: destinó setecientos hombres para desalojar los defensores del puente; pero el nuevo Leonidas resolvió perecer antes con sus dignos soldados, que ceder un punto al poder de su enemigo. La fortuna preservó su suerte de la desgracia de sus soldados que fueron todos muertos o heridos, y la victoria más completa premió su esforzado valor y virtud. Más de doscientos cadáveres regaron con su sangre aquel campo célebre para consagrar en caracteres terribles un monumento propio al genio guerrero del héroe. Hasta entonces la Nueva Granada no había visto un peligro mayor para su libertad recientemente adquirida, y las consecuencias del triunfo de Girardot salvaron a un tiempo a su patria de la esclavitud y del exterminio con que la amenazaba el tirano.

En la actual campaña de Venezuela, la audacia y el talento militar de Girardot han unido constantemente la victoria a las banderas que mandaba. Las provincias de Trujillo, Mérida, Barinas y Caracas, que perecían bajo el cuchillo, o gemían en las cadenas, respiran libres y aseguradas por los esfuerzos con que él ha cooperado bajo las órdenes de los Jefes de la Unión. Le han visto buscar en estos campos a los ejércitos opresores, vencerlos intrépidamente, desafiando la muerte por libertar a Venezuela. Hoy volaba a sacrificarse por ella sobre las cumbres de Bárbula, y al momento que consiguió el triunfo más decidido, terminó gloriosamente su carrera.

Siendo por tanto el coronel Atanasio Girardot, a quien muy principalmente debe la República de Venezuela su restablecimiento, y la Nueva Granada las victorias más importantes; por lo tanto, para consignar en los anales de la América la gratitud del pueblo venezolano a uno de sus libertadores, he resuelto y resuelvo lo siguiente:
1- EI día. 30 de setiembre será un día aciago para la Republica, a pesar de las glorias de que se han cubierto sus armas en este mismo día, y se hará siempre un aniversario fúnebre, que será un día de luto para los venezolanos.

2- Todos los ciudadanos de Venezuela llevarán un mes consecutivo de luto por la muerte del coronel Girardot.

3- Su corazón será llevado en triunfo a la capital de Caracas, donde se le hará la recepción de los libertadores y se depositará en un mausoleo que se erigirá en la Catedral Metropolitana.

4- Sus huesos serán transportados a su país nativo, la ciudad de Antioquia en la Nueva Granada.

5- El cuarto batallón de línea, instrumento de sus glorias, se titulará en lo futuro el Batallón de Girardot.

6- El nombre de este benemérito ciudadano, se inscribirá en todos los registros públicos de las Municipalidades de Venezuela, como el primer bienhechor de la patria.

7- La familia de Girardot disfrutará por toda su posteridad de los sueldos que gozaba este mártir de la libertad de Venezuela, y de las demás gracias y preeminencias que debe exigir del reconocimiento de este Gobierno.

8- Se tendrá ésta por una ley general, que se cumplirá inviolablemente en todas las provincias de Venezuela.

9- Se imprimirá, publicará y circulará para que llegue al conocimiento de todos sus habitantes.

Dada en el Cuartel general de Valencia a treinta de septiembre de mil ochocientos y trece años, tercero de la independencia y primero de la guerra a muerte; firmada de mi mano, sellada con el sello provisional de la República y refrendada por el Secretario de Estado.

SIMÓN BOLÍVAR.
Antonio Muñoz Tébar,
Secretario de Estado
&&&&&&&

_____________
*GACETA DE CARACAS Nº 7, 7 DE OCTUBRE DE 1813).
**Cursiva y subrayado son del Administrador y Compilador (AC)

ADMINISTRADOR Y COMPILADOR (AC): CARLOS ARTURO RODRÍGUEZ BEJARANO




&&&&&&&



SIMÓN BOLÍVAR,
BRIGADIER DE LA UNIÓN Y GENERAL  EN JEFE DEL EJÉRCITO DEL NORTE, LIBERTADOR, DE VENEZUELA, &. , &.*

(GACETA DE CARACAS. Nº 8, 14 DE OCTUBRE DE 1813)





SIMÓN BOLÍVAR. GRABADO DE RODRÍGUEZ
PAPEL PERIÓDICO ILUSTRADO.
EDICIÓN BANCO DE LA REPÚBLICA, BOGOTÁ. 1968


Soldados:
El ejército español que concibió el extravagante proyecto de subyugar nuevamente la República de Venezuela, no existe ya: destruido en las dos gloriosas acciones de Bárbula y las Trincheras, donde vuestro valor deshizo sin el menor esfuerzo esas bandas de mercenarios que los tiranos de la España enviaron a inmolar al filo de vuestra espada, pensando sin duda, que vosotros eráis los mismos esclavos que en otros tiempos ellos degradaban a la esfera de los brutos. Pero su exterminio ha sido el resultado de tan audaces delirios. El ejército de Monteverde con su indigno caudillo, ha desaparecido; y sus miserables reliquias sólo han podido salvarse por el camino del deshonor, huyendo como liebres y sepultándose en sus antiguas guaridas.

Sólo quinientos hombres, sin oficiales ni jefes, se han acogido al castillo de Puerto Cabello a morir de hambre, peste y temor; así se ha desvanecido la única y última esperanza de nuestros cobardes enemigos, que habían colocado toda su confianza en sus jactanciosos compatriotas los soldados españoles.

 El celo que protege siempre la buena causa, y abandona a su rigor a los tiranos de la humanidad, ha señalado su justicia haciendo perecer al azote de Venezuela, el abominable Monteverde, y a sus cómplices. Su mayor número ha quedado en el campo, y el menor anda errante por los bosques, buscando un asilo digno de su ferocidad en las cavernas de las fieras.

Soldados, nuestras armas libertadoras han vengado a Venezuela, inmolando a los tiranos que tan pérfidamente la engañaron para sacrificarla a sus miras de ambición y avaricia. La sangre de estos monstruos apacigua el clamor de los manes de nuestras víctimas: ya ellas están satisfechas, y el honor nacional vindicado. Mas nuevas glorias os esperan en los campos de Coro, Maracaibo y Guayana; partid, pues, a libertar a vuestros hermanos que gimen bajo el yugo español. El impertérrito brigadier Rafael Urdaneta, vuestro mayor general, os conducirá a la victoria en los campos de Coro, para donde marcháis: en tanto que los vencedores de Maturín unidos a los valientes caraqueños de la división del invicto comandante Campo Elías, castigan a Boves, expulsan a Yáñez de San Fernando, y marchan contra Guayana. El resto de los vencedores de Monteverde estrechan a Puerto Cabello, hasta que perezca o se rinda, bajo las órdenes del bizarro comandante D'Elhuyar.

Yo no me aparto de vosotros, amados compañeros míos, sino por ir a conducir en triunfo a Caracas el gran corazón del Inmortal Girardot**; y a recibir con los honores debidos a los libertadores de Cumaná y Barcelona, que ansiosos de adquirir nuevos trofeos vienen a participar de nuestros peligros, y de nuestras glorias, guiados por el joven héroe general Santiago Mariño, salvador de su patria. No me aparto, no, de vosotros, soldados granadinos y venezolanos, pues mi espíritu, mis sentimientos, y mi amor os quedan. Yo os ofrezco volver más pronto a la luz a dividir con vosotros los trabajos marciales que hacéis por la salud de la patria, que ya os titula con el sublime renombre de Libertadores de Venezuela.

Cuartel General de Valencia, 9 de octubre de 1813, 3º y 1º

SIMÓN BOLIVAR.
Antonio Rafael Mendiri,
Secretario Interino de Guerra.
____________
*(GACETA DE CARACAS. Nº 8, 14 DE OCTUBRE DE 1813)*
**Cursiva del Administrador y Compilador (AC)
ADMINISTRADOR Y COMPILADOR (AC): CARLOS ARTURO RODRÍGUEZ BEJARANO



Edición Número 111, Girardot, Diciembre 11 de 2019

**




*